
Ciberseguridad OT para Utilities en Colombia
En el sector Utilities en Colombia, la ciberseguridad OT se ha convertido en un elemento estratégico para garantizar la continuidad operativa en entornos donde detener la producción no es una opción. La creciente convergencia entre sistemas IT y OT, sumada a la conexión de activos industriales a redes corporativas, internet y servicios en la nube, ha ampliado significativamente la superficie de exposición. Hoy, proteger la disponibilidad de la generación, transmisión y distribución de energía no es solo un desafío tecnológico, sino una prioridad empresarial y país.
En Latinoamérica, el 85% de las organizaciones presenta falta de visibilidad en sus entornos OT, y en Colombia el 76% del sector industrial avanza en procesos de transformación digital. Sin embargo, persisten brechas críticas: solo el 40% implementa gestión automatizada de inventario de activos IT/OT, el 65% no cuenta con soluciones específicas para la gestión de accesos privilegiados en OT y el 20% nunca ha realizado pruebas de penetración en estos entornos. A esto se suma un déficit cercano al 70% de talento especializado en el sector energético colombiano, lo que limita la capacidad de anticipar riesgos y fortalecer la resiliencia operativa.
A diferencia de los incidentes en IT, donde el impacto suele centrarse en la confidencialidad de la información, los ataques en entornos OT buscan afectar directamente la disponibilidad y el control de los procesos industriales. Un ransomware que comprometa sistemas SCADA, la manipulación de un PLC o la interrupción de comunicaciones entre RTUs pueden generar apagones, daños físicos en equipos críticos y pérdidas económicas millonarias. Además, la gestión de vulnerabilidades en OT exige mayor cautela que en IT, debido a la criticidad de los sistemas y a la presencia de tecnologías legadas que no fueron diseñadas bajo principios de ciberseguridad.
Frente a este escenario, una estrategia de ciberseguridad OT en Utilities debe ser integral y orientada al riesgo operacional. Esto implica obtener visibilidad en tiempo real de los activos, segmentar adecuadamente redes IT/OT, fortalecer la gestión de identidades y accesos privilegiados, implementar monitoreo continuo y establecer planes de respuesta probados mediante simulaciones. Más allá del cumplimiento normativo —como CNO 1502 o IEC 62443—, el verdadero reto está en traducir la regulación en capacidades reales que permitan identificar, proteger, detectar, responder y recuperar, consolidando así un modelo de ciberresiliencia alineado con las exigencias del sector energético colombiano.