
La Ciudad Digital al Servicio del Ciudadano del Siglo XXI
Las ciudades son el terreno de juego en el que hacer frente a los diferentes retos globales a los que nos enfrentamos actualmente. Esto se debe a que concentran en una reducida extensión geográfica a más de la mitad de la población mundial.
Estos retos son complejos, con particularidades específicas de cada territorio. En muchos casos, se intenta resolverlos con tecnología como única salvación, olvidando el rol de las personas y, en otros casos, se augura un futuro catastrófico muy al estilo de algunas películas de ficción como Blade Runner o Neo Tokyo (Akira), y series de televisión como Black Mirror.
Desde Minsait, apostamos por una visión más optimista, en la que la tecnología puede y debe jugar un rol muy relevante en la superación de nuestros retos y en la preservación de la dimensión humana de las ciudades.
La Ciudad Digital en la que creemos se centra en el ciudadano, quien disfruta de servicios cómodos, sencillos e individualizados. Para ello, nuestras ciudades han de ser un ecosistema abierto en el que se encuentre tanto lo público como lo privado y que conecte, al mismo tiempo, con su territorio circundante, cuyas fronteras son invisibles para el ciudadano. Además, sabemos que, al igual que los retos, la Ciudad Digital ha de adaptarse a cada lugar, sin limitarse a beneficiar a localidades de gran tamaño o con grandes presupuestos. La Ciudad Digital, abarca también pueblos y otras localidades de menor tamaño.

Para poder dar respuesta a todos esos retos y ponerles cara, hemos elaborado el informe La Ciudad Digital al Servicio del Ciudadano del Siglo XXI. Con él, queremos compartir nuestras reflexiones y nuestra visión de futuro, sin pretender ofrecer una propuesta cerrada.
Nuestro objetivo es abrir un marco de reflexión y diálogo continuo con administraciones, ciudadanos y organizaciones, que nos permita, a todos, seguir mejorando en nuestros proyectos y productos. A la vez que contribuimos a mejorar la vida de los ciudadanos y a consolidar el modelo urbano europeo como el patrón a seguir por el resto de regiones del mundo.